AMA A LO LEJANO PORQUE ALLÍ RADICA TU ESENCIA; AMA AL DÍA, A LA NOCHE, AL SOL, AL VIENTO, A LAS LLUVIAS, AL FRÍO, A LOS HURACANES, A LA VIDA Y AL UNIVERSO ENTERO. CUIDA DE ÉL PORQUE ES TU CASA. Los bendigo en nombre de la sabiduría, del amor, de la paz, de la felicidad y la justicia. Orlando Belis.
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domingo, 29 de septiembre de 2013
A NUESTRA MADRE TIERRA
jueves, 19 de septiembre de 2013
¿ESPERANZA?
ESPERO? (¿ESPERANZA?)
BREVE HISTORIA DEL HOMBRE SOBRE LA MADRE TIERRA
Preciosa animación, excelente para motivar a nuestros alumnos e hijos a reflexionar acerca de nuestra llegada al planeta, nuestro comportamiento resumido en dos trazos y las dolorosas consecuencias, pero, también sugiere el necesario regreso al camino de integración con el espíritu de la Madre Tierra, como seres de luz que somos, si nos alimentamos de la FUENTE AMOROSA DE LUZ PRIMORDIAL DEL PADRE, y la ESPERANZA que eso significa para todos.
Está narrada en la Lengua Internacional Esperanto, los subtítulos en inglés.
ESPERO? (HOPE?) from Simone Giampaolo on Vimeo.
BREVE HISTORIA DEL HOMBRE SOBRE LA MADRE TIERRA
Preciosa animación, excelente para motivar a nuestros alumnos e hijos a reflexionar acerca de nuestra llegada al planeta, nuestro comportamiento resumido en dos trazos y las dolorosas consecuencias, pero, también sugiere el necesario regreso al camino de integración con el espíritu de la Madre Tierra, como seres de luz que somos, si nos alimentamos de la FUENTE AMOROSA DE LUZ PRIMORDIAL DEL PADRE, y la ESPERANZA que eso significa para todos.
Está narrada en la Lengua Internacional Esperanto, los subtítulos en inglés.
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sábado, 4 de mayo de 2013
EL DERECHO A IMAGINAR
Transcripción del texto:
EL DERECHO A IMAGINAR
Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea.
Las Naciones Unidas han proclamado extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito?
Al fin del milenio vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.
La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
Tomado de: Dotsub
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martes, 5 de junio de 2012
OXALÉ
OXALÉ
Estaban
sentados alrededor de la mesa de estudio. Oxalé miró a su alrededor observando
a sus compañeros de clase. Quería saber, si los otros seis estaban tan ansiosos
como él. Parecía que no se preocupaban
mucho que ese día se estudiara el planeta Tierra.
Ya se habían dado en clase
los otros planetas del sistema solar, al cual pertenecía también el suyo:
Júpiter, que era el más grande de ellos. Él vivía en Ganímedes, que era un
satélite de Júpiter. Había conocido los otros del planeta y, sinceramente el
que más le gustaba era el suyo. ¿Quizás porque era su hogar? Es difícil para un
niño de 10 años definir esa palabra. Pensó que hogar era un lugar de afecto, no
importando sus dimensiones. El tamaño de una casa no influye en el amor de los
que la ocupan. Uno puede sentirse bien en una pequeña habitación y mal en un
palacio. Hogar no es un lugar físico determinado que se puede comprar y armar
en instantes; es cualquier lugar donde sus ocupantes se quieran, se respeten y
convivan en armonía. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la entrada del
maestro. Todos callaron al instante mirándolo; lo querían mucho por su forma de
tratarlos y lo admiraban por sus conocimientos. Nunca les levantó la voz.
Cuando alguien del grupo tenía que ser amonestado porque había hablado cuando
no debía, o no había estudiado el tema a tratar, él sólo lo miraba. Esa mirada
penetrante que parecía entrar al corazón del niño, reflejaba tanto amor y
comprensión, que el aludido se prometía no repetir esa falta para no herir los
sentimientos de su maestro. Después de todo, ellos venían a la clase para
aprender y no a perder el tiempo.
El
ser que entró era muy especial. Sus ojos oblicuos, en la cara alargada
enmarcada por una cabellera clara que le llegaba hasta los hombros,
resplandecían como dos focos de luz potentes. Su voz profunda parecía acariciar
con cada palabra que emitía cuando saludó al traspasar la puerta. Cada niño se
sintió tocado por ese saludo, como si se hubiera referido sólo a él. Con una
sonrisa amplia se acercó a su mesa y apretó un botón. Al instante una pantalla
que tomaba todo el ancho y alto de una pared se iluminó.
El
maestro se dio vuelta mirando a sus alumnos. Oxalé le parecía el más atento de
todos, así que se dirigió a él.
-¿Dime,
que sabes sobre el planeta Tierra? Preguntó.
Oxalé
había leído sobre ese tema, así que contestó sin temor.
-Es
un planeta que pertenece al sistema solar, siendo uno de la Tercera Dimensión y
estando en tercer lugar cercano al sol y en quinto lugar por su tamaño. El
planeta Mercurio es el más cercano al sol, le sigue Venus y luego la Tierra contestó
sin titubear y casi sin respirar por lo ansioso que estaba para demostrar que
se había preocupado y estudiado.
La sonrisa que
recibió en recompensa por sus conocimientos, lo hizo sonrojar de orgullo. Pensó
que había valido la pena el estudio previo en su casa.
-Así
es, dijo el maestro, y de pronto se vio una imagen hermosa azulada de la
Tierra. Ahí abajo continuó, viven seres humanos muy parecidos a nosotros en
cuanto a su forma física, pero no al color de su piel y altura que es variada.
Hay seres de 1,40 de altura que viven en un continente llamado África y se les
denomina Pigmeos, y en el mismo continente residen otros con más de 2 mts.
de altura, los Zulúes.
-Que
es un continente? Preguntó Alana, que no tenía vergüenza en admitir cuando no
sabía algo o no entendía una explicación. El maestro se dirigió a ella.
-Un
continente es una extensión grande de tierra que está rodeada por mar explicó.
-Vamos
a hacer lo siguiente continuó: acercaremos las imágenes que en este momento
están sucediendo en la Tierra. De pronto la pantalla se llenó de movimiento y
ruidos, gritos de angustia, llanto, el gemido de alguien. Los niños se
asustaron por esa confusión que veían. Seres que corrían de un lugar a otros,
cayendo, levantándose para volver a caer. No entendían lo que estaba pasando.
-Lo
que estamos viendo en este instante, es un estado de guerra. El lugar no es
importante, porque sucede en muchos países de ese planeta.
-¿Por
qué están en guerra? preguntó Oxalé.
-Por
egoísmo, ambición de poder, por intereses, por maldad, contestó el maestro, a
veces ni ellos mismos lo saben. Matan por diferentes colores de piel, o por una
religión u opinión distinta.
El
niño no lo entendía. No comprendía por qué se lastimaban entre ellos. ¿Cómo es
que no se daban cuenta que todos tenían derecho a la vida?
-¿Y nosotros, no
podemos hacer nada para terminar eso? preguntó angustiado.
-El
maestro lo miró y con tristeza en la voz le dijo: ¿Sabes? Ya hace muchos siglos que seres de nuestro y
otros planetas tratan de ayudar a los terráqueos, pero ellos niegan nuestra
existencia. Hay muchos que dicen, que los extraterrestres no existen, que no
hay vida en otras partes, como si ellos fuesen los únicos en el Universo. Y las
veces que hemos tratado de bajar nos persiguen con sus aviones tratando de
derribarnos. Son como niños chicos ignorantes que enarbolan telas
multicolores a la cual llaman bandera
que llevan como símbolo de su nación y tienen en sus manos armas peligrosas,
peligrosas para ellos mismos y los demás. Dicen que lo hacen para defender su
país, sin pensar, que nosotros con nuestras armas mucho más avanzadas, los
podríamos haber borrado de la faz de la tierra hace siglos, cuando peleaban con
arcos y flechas.
Oxalé
seguía sin comprender como se puede matar por un pedazo de tierra o por un
símbolo. La tierra es de todos para vivir en paz sobre ella no para pelear por
ella.
Tampoco entendía, como se puede lastimar a otro sólo porque el
color de su piel es distinto. ¿No tienen todos un corazón y todos la sangre
roja? ¿Y matar por religión? ¿No tiene acaso cada ser humano el derecho de
creer en lo que él quiere? ¿No son libres los pensamientos? ¡Quién tiene
derecho a obligar a otro a dejar de pensar!
En
ese momento la pantalla mostró un cuadro diferente. Se veía una pradera llena
de flores, el costado bordeado con árboles. Oyó el trino de los pájaros y vio
revolotear mariposas multicolores. Sintió la paz en ese lugar. Vio niños
corriendo y riéndose, niños como él que disfrutaban del sol y la brisa que los
envolvía. Perros saltaban alrededor invitándolos a jugar. Palomas que volaban
bajo antes de posarse sobre una rama. Oxalé distinguió una distinta a las otras
que eran de un color oscuro. Esa a la cual prestó su atención tenía las plumas
de la cola blancas, como también su cabecita hasta el cuello, y en su cuerpo se
entremezclaban plumas blancas con negras.
Estaba posada en una rama baja
limpiando y ordenando su plumaje con el pico, y tan ocupada en ese trabajo, que
no se percató que un niño se le acercaba despacito. De pronto éste levantó el
brazo y de su honda partió una piedra dando de lleno en esa paloma, y ante la
mirada horrorizada de Oxalé, cayó al suelo con el pecho ensangrentado. El niño
se le acercó, la empujó con el pie y al ver que no se movía se dio vuelta con
una sonrisa de satisfacción, gritándole su hazaña a sus compañeros, que rieron
con la noticia.
Oxalé
no pudo contener las lágrimas que resbalaban por sus mejillas. ¿Qué le había
hecho esa paloma al niño para que él la matara? Su único delito era estar cerca
de alguien con poco o ningún sentimiento hacia la creación. Alguien que se
creía el amo y señor de seres indefensos con los cuales podía hacer lo que
quería. ¿No se daba cuenta, que todos eran parte de la naturaleza? ¿Que las plantas, animales y personas debían compartir
el planeta en paz sin agresiones?
Ahora
comprendía, por qué los adultos se peleaban entre ellos, si ya de niños no
respetaban la vida ajena. Crecían creyendo, que el más fuerte podía maltratar
al más débil.
Bajó
los ojos, para no seguir viendo aquella paloma tirada en el suelo; aquél ser
que minutos antes había estado tan lleno de vida y que la perdió por la
indiferencia de un niño hacia la naturaleza. Sintió pena por todos los niños
del mundo, que no sabían, que debían respetar la vida que incluía a las
personas, animales y plantas, porque sin ellos su propia existencia estaría
peligrando ya que todo estaba conectado entre sí.
El maestro apretó un
botón y la pantalla se oscureció dando fin con eso a la clase. Todos salieron
silenciosos, sin entender cómo en la
Tierra no se daban cuenta que destruyendo la naturaleza se
destruían a sí mismos. Que si querían seguir jugando en verdes praderas, debían
dejar en pie árboles que les suministraba el oxígeno, animales de toda clase
que eran parte de esa Tierra que podría ser un paraíso, si en vez de destruir
se respetara la vida propia y ajena.
VIOLA LISSNER
viernes, 1 de junio de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
ESPERANTO Y LA CIUDADANÍA MUNDIAL
EL ESPERANTO Y LA CIUDADANÍA MUNDIAL
Ronald J. Glossop para el 39 una conferencia de ILEI, Parma, Italia, 28 Jul 2006
(Este texto también apareció en INTERNACIA PEDAGOGIA REVUO, 06/04, pp 70-10, en Esperanto).
Personas en los Estados Unidos a veces me preguntan: "¿Por qué usted es un esperantista? Usted ya sabe Inglés, el idioma internacional de verdad. Puede viajar en cualquier parte del mundo y no necesita otro idioma." Incluso las personas de otros países dicen lo mismo para mí. "¿Por qué un hablante nativo de Inglés quiere aprender esperanto?"
En realidad, hay dos respuestas. La primera es la razón moral. Sí, sin duda, me siento muy afortunado de que mi lengua materna es una lengua que estoy en condiciones de uso en muchos países diferentes y en muchas partes del mundo. Pero esto es sólo un hecho fortuito. Yo no elegí esa situación, y otros no quisieron estar en una situación diferente. No tengo derecho a exigir que los demás tengan que usar mi idioma nacional, mientras que ellos no pueden usar sus lenguas nacionales. Eso no es justo. Al mismo tiempo, no puedo aprender incluso algunas cuantas lenguas de la gran cantidad de idiomas nacionales y étnicas que se utilizan en el mundo. La solución racional a un problema del lenguaje es que todo el mundo debería aprender un mismo segundo idioma, nacionalmente neutral. La primera vez que pensé en esa posibilidad, yo era un ciudadano de los EE.UU., que nunca antes había escuchado de la lengua Esperanto.
Pero, afortunadamente, en 1978 un hombre llamado John Sabin me informó que existe en el mundo un lenguaje lógico, planificado, que muchas personas ya utilizan y que se puede aprender mucho más rápidamente que otros idiomas. Además, una cosa muy importante es el espíritu y los objetivos de los que
utilizan ese idioma. Me informé que sus usuarios quieren abolir la guerra, eliminar la injusticia, abogan por la protección de los derechos humanos, y reducir la cantidad de miseria en el mundo. Por lo tanto, el esperanto proporcionó una buena solución para mí en cuanto al problema moral, en relación con el uso de las lenguas, en un planeta donde no todo el mundo usa mi idioma nacional. Yo sólo tenía que aprender el Esperanto y
utilizarlo cuando quiera comunicarme con otras personas que hablan diferentes lenguas nacionales. Así que me convertí en un esperantista.
La segunda razón por lo que yo soy un esperantista, y el tema principal de esta charla, es que quiero ser un real ciudadano del mundo.
Ahora pienso que un real ciudadano del mundo debe ser un esperantista. Pero tengo que aclarar esa afirmación. No es un asunto sencillo.
¿No puede cada persona que quiere ser un ciudadano del mundo, hacerlo a través de la utilización del inglés?
Tengo que confesar que para el 94 por ciento de las personas del planeta, cuya lengua materna no es el Inglés, el aprendizaje de este idioma es sin duda una buena manera de ser conectado con la parte del mundo que sí lo utiliza . Pero tenga en cuenta que no dije que el aprendizaje del Inglés ofrece un paso a la ciudadanía mundial. Aquellos que aprenden Inglés son capaces de participar en la gran parte del mundo que utiliza el Inglés, pero esa situación no es lo mismo que ser un ciudadano de una comunidad. A veces uno sin cuidado habla de "la comunidad de habla inglesa", pero esa expresión no se refiere a una verdadera comunidad. En ese caso, el sentimiento de comunidad no existe, no hay objetivo común o sentimiento de solidaridad. Existen personas que utilizan el mismo lenguaje, pero eso es sólo una cuestión práctica. Tal grupo de personas realmente no forman una comunidad mundial.
También hay otra razón por la que los usuarios de Inglés no son capaces de desarrollar una comunidad mundial. El hecho es que el idioma Inglés es un idioma nacional, que sin embargo ahora se puede utilizar en muchos países del mundo. Debido a que se ha convertido en un lenguaje inter-nacional o entre países.
Para mí eso es un asunto diferente a ser un lenguaje de todo el mundo o global. Cuando uso el idioma Inglés, estoy usando mi lengua nacional y no soy capaz de sentir que por medio de ella estoy participando en una más vasta y efectivamente real comunidad de toda la Tierra.
Permítanme explicar esto con más detalle, ya que este es un punto importante, pero algo complejo. Uno tiene que darse cuenta de que la situación en el mundo contemporáneo ya no es la misma que en el mundo inter-nacional que existía en los siglos 18, 19 y 20.
Ahora en el siglo 21 tenemos un mundo global. En ese anterior mundo "inter - nacional" existían muchos países, cada uno con su propio gobierno nacional, bandera, ejército, policía, lenguaje, moneda, himno, y así sucesivamente. Si usted fuera a mirar un mapa o un globo terráqueo que representa ese tipo de mundo, los distintos países se verían en varios colores, con gruesas líneas de negro a lo largo de sus fronteras.
En un mundo así, cualquier tipo de cooperación siempre se produjo entre los representantes de los gobiernos nacionales, en las organizaciones inter-nacionales como la Sociedad de Naciones o las Naciones Unidas.
Las personas que utilizan diferentes lenguas nacionales han tenido siempre que contratar a intérpretes y traductores para comunicarse unos con otros en las organizaciones inter-nacionales.
El mundo se ha visto como un conjunto de territorios relativamente independientes, donde cada persona tiene que ser un ciudadano de algún país. En materia internacional, los representantes de los gobiernos nacionales hablan en nombre de todos los ciudadanos de ese país. Las personas, como individuos, no tienen derecho a participar en los asuntos inter-nacionales.
Cuando nuestro querido Dr. Zamenhof desarrolló un nuevo lenguaje para ese tipo de mundo, llamado con razón "la lengua internacional". En esa época el mundo era un mundo "inter-nacional", por lo que uno, por supuesto, hablaba de un idioma internacional. Pero en realidad, los demás llamaron "Esperanto" a aquella nueva lengua , y todo el mundo, incluyendo el propio Zamenhof en sus discursos, se dio cuenta de que era un lenguaje mediante el cual las personas comunes y corrientes serían capaces de comunicarse directamente con otros individuos de todo el resto del mundo. Las negras líneas de las fronteras entre países y los gobiernos nacionales separados ya no eran tan importantes. Para los esperantistas, a causa de su idioma común, las fronteras nacionales se derrumbaron. Ya no son los ciudadanos, principalmente de un solo país, sino que se convierten en ciudadanos del planeta. Una nueva sensación de solidaridad con todos los seres humanos se desarrolló. La humanidad ya no tenía sólo una "lengua internacional" o "lengua inter-países", sino un tipo totalmente nuevo de lengua, una "lengua para toda la Tierra" con un espíritu totalmente incluyente. Por lo tanto, aquel lenguaje y aquel espíritu se convirtió en la base para una clase totalmente nueva de comunidad, una comunidad realmente global.
Aquellos que pertenecen a esa comunidad, y sienten lealtad a ella, pueden ser ciudadanos del mundo, a pesar de que hasta el momento, no exista un gobierno mundial.
Por lo demás, ya desde la década de 1960 empezamos a ver fotos de la Tierra desde el espacio. Todo el mundo puede ver que las fronteras nacionales son artificiales y que todos somos terrícolas, ya no sólo los residentes de varios países por separado. Ahora somos capaces de conocer y sentir que realmente somos ciudadanos del mundo.
Yo quería ser parte de la nueva comunidad de toda la tierra, y vi que el Esperanto es el mejor instrumento para lograr eso.
Yo realmente me di cuenta de que "el Esperanto no es sólo un idioma." Convertirse en un esperantista es la manera de formar parte de una especie totalmente nueva de comunidad mundial. Al principio no me di cuenta de eso. Me di cuenta sólo después de que participé en el movimiento esperantista y empecé a familiarizarme con esperantistas individuales de muchos otros países.
Siento que soy parte de una verdadera comunidad de la Tierra basado no sólo en un lenguaje común, sino también en objetivos comunes y un creciente sentimiento de solidaridad.
Se puede decir que empecé a aprender Esperanto, porque quería comunicarme de una manera justa con los demás, que no hacen uso de la misma lengua nacional, pero después me quedé como esperantista porque quiero seguir residiendo en la verdaderamente global comunidad del Esperanto.
Debido al Esperanto y por medio del Esperanto soy capaz de ser y constituirme en un real ciudadano del mundo.
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